20 de Abril de 2019

Trudeau, empatando en el escándalo

Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá. Credito. AP Aaron FavilaJustin Trudeau, Primer Ministro de Canadá. Credito. AP Aaron Favila

NORTEAMÉRICA.- A casi dos meses de iniciado, el escándalo “SNC-Lavalin” llevó ya a la renuncia de cinco ministros del gobierno de Justin Trudeau y un desplome en el apoyo popular al Partido Liberal.


“Y no hay un final a la vista”, advirtió el prestigioso semanario MacLean’s.


La situación es complicada para Trudeau., que ha estado literalmente a la defensiva desde que el siete de febrero su exministro de Justicia, Jody Wilson Raybould, denunció que funcionarios de gobierno trataron de presionarla para evitar que la empresa de construcción SNC-Lavalin fuera sometida a un juicio por corrupción que de hecho prohibiría su participación en contratos federales por diez años.


La compañía esta acusada de haber invertido 47.7 millones de dólares en cohechos a funcionarios libios entre 2001 y 2011, así como de haber defraudado casi 130 millones de dólares a organizaciones de ese pais. La empresa ha negado los cargos.


The Star mencionó incluso el gasto de 1.9 millones de dólares en mujeres y alcohol para agasajar a un hijo de Muhamar Jhadafi, el “hombre fuerte” depuesto en 2011.


Pero SNC-Lavalin tiene unos nueve mil empleados en Canadá; su base está en la provincia de Quebec, y concretamente en la ciudad de Montreal, donde se encuentra el distrito que representa Trudeau. Montreal es un baluarte del partido liberal.


De acuerdo con una reforma a las leyes canadienses, en vez de llevarla a un juicio que podría resultar en una sentencia negativa, el gobierno podría aplicar una solución llamada “Acuerdo de Persecución Diferida” (DPA por sus siglas en inglés) que permitiría a la corporación “evitar el procesamiento penal si paga multas y coopera con las autoridades, de manera similar a un acuerdo de culpabilidad para las personas acusadas de delitos”, según descripción del diario The Star.


La propuesta fue introducida en el proyecto de ley del presupuesto general de los liberales el año pasado, recordó el periódico.


Sin esa solución, y de ser declarada culpable en un juicio, SNC-Lavalin enfrentaría la suspensión y el consecuente impacto económico negativo, aunque no necesariamente la quiebra, según expertos.


“Castigar a inocentes”


El gerente general de la compañía, Neil Bruce, quien asumió el cargo en 2015, dijo que ha cambiado la politica y que a fin de cuentas, la fiscalía solo castigaría a “empleados inocentes”. Nueve mil de ellos en Canadá, para ser exactos.


Y de acuerdo por lo menos con las reseñas de prensa, tiene también una importante operación de cabildeo, que los partidos de oposición afirman haber resistido aunque pocos les creen.


El hecho en todo caso es que el gobierno Trudeau y sus partidarios han restado importancia a lo que buscaron presentar desde un principio como una expresión de interés en la situación de una empresa importante para su provincia y para el país.


Pero el escándalo no ha cedido. Parte puede ser porque se trata de un año electoral y la imagen de Trudeau y su partido ha sufrido de manera considerable. Parte porque a pesar de que es relativamente flojo, en comparación con los que sacuden periódicamente a sus vecinos, es verdaderamente importante para los canadienses.


De hecho, una de las mas recientes renuncias en el gobierno Trudeau fue la de Michael Wernick, considerado como el jefe de la burocracia del gobierno federal -una posición no politica- canadiense, por considerar que los lideres de los partidos de oposición habían perdido confianza en él debido a su defensa del régimen.


No es la unica dimisiòn y el gobierno Trudeau y sus aliados han tratad de acallar el ruido mediante medidas parlamentarias o con ataques contra sus críticos, especialmente Wilson Raybould y Jane Philipot, ex-presidenta de la Junta del Tesoro.


Pero eso no ha funcionado y según encuestas mencionadas por los medios canadienses, ambas mujeres tienen mayor credibilidad que Trudeau mientras los partidos de oposición, el conservador y el Nuevo Democrático, han ganado terreno.


Solo una salida…


De acuerdo con MacLean’s, “solo hay una salida segura de este escándalo. La pregunta ahora es si el gobierno liberal de Trudeau está dispuesto a considerarlo. O decidido a seguir sangrando, todos los días”.


En un artículo en la revista, Tom Parkin advirtió que
“el Primer Ministro necesita decirle a los canadienses que ha hecho un verdadero examen de conciencia. Necesita admitir que ha cometido errores. Pedir perdón. Llamar a una consulta. Y comprometerse a trabajar duro para volver a la agenda y reconstruir la confianza”.


La alternativa es mas dolorosa, sobre todo porque ahora Wilson Raybould se apresta a presentar mas detalles y documentos en apoyo sus alegatos.
El ambiente sin embargo no está para bollos.

En los últimos días de marzo, Trudeau fue criticado por actos tan provocativos como el comer chocolates durante una sesión parlamentaria y por agradecer a un manifestante indígena su apoyo al partido liberal.

About the Author

José Carreño Figueras
Periodista. Corresponsal de El Universal y Notimex en Washington. Actualmente labora en El Heraldo de México.

Be the first to comment on "Trudeau, empatando en el escándalo"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*