10 de Diciembre de 2018

“En nuestras comunidades se llega a pensar que no tener agua es normal”

Adolfo Laborde

LOS ÁNGELES.- Originaria de Magdalena, Jalisco, pero residente en esta ciudad desde el 4 de julio de 1979, Pina Hernández es una de las pocas mujeres que son líderes comunitarias de migrantes mexicanos. No fue fácil con el choque cultural, la barrera de los idiomas, la vida en familia que se vuelva casi nula, pero no le pesa el sacrificio, afirma, porque los resultados a favor de sus pueblos de origen, bien valen la pena.

AL: ¿Cómo te incorporaste al activismo comunitario?

PH: Fue por el Presidente Municipal de mi pueblo, que también es un amigo familiar, en una visita que hice me preguntó ¿por qué no hacemos un club de migrantes? En ese momento no entendí, honestamente, paso el tiempo y él viajó a Estados Unidos por la semana Jalisco y me dejó información sobre aquella plática y conforme iba leyendo me llamó más la atención.

Viaje nuevamente a Magdalena y fue cuando comenzamos a trabajar con él, llamamos a algunos amigos que ya tenían ideas de cómo ayudar al pueblo debido a que habían estado en el Club Asturias, así que con el concepto de ellos y las ideas que mías empezamos a organizarnos y a desarrollar el plan.

Al iniciar, todo me causó un gran impacto, porque a pesar de que viví ahí no me daba cuenta de las necesidades que hacían falta como lo más básico que es el agua. Cambió mucho mi forma de ver

AL: ¿Cuándo fue cuándo te convertiste en lider social comunitario. En qué momento de tu vida?
PH: Me metí muchísimo a trabajar a la federación (de clubes migrantes). De hecho, en un momento, tuve que retirarme por cuestiones personales, temporalmente, por cuestión de un problema con un hijo que tuve y entregué 15 proyectos que estaba trabajando.

Ahí me di cuenta, estoy bien envuelta en la comunidad y cómo me estaban llame y llame para preguntarme ¿dónde estamos con esto, cómo sigue esto, dónde va con esto? Pero ahí te das cuenta de ya de la magnitud, lo que la federación ha desarrollado.

Tenemos una federación enorme, muy numerosa, 125 clubes. En aquel entonces tal vez eran 80 o algo así, no todos completamente participativos, pero yo pienso que hay un 60, 70% muy participativos. Lo cual sigue siendo un número muy grande de clubes.

AL: ¿Cómo ha sido? Háblanos de tu experiencia en general. ¿Cómo te has sentido, lo has disfrutado?

PH: Muchísimo, cambió mi vida en una manera muy positiva, muy envuelta. Durante el tiempo en que fui también vicepresidente de la federación fui consejera del Consejo Consultivo del IME. Eso fue una perspectiva también diferente, como que sí di un paso atrás a analizar las cosas en otro contexto. Pero la experiencia para mí ha sido muy intensa.

Traje un plan de trabajo, yo cuando entré de presidente a la federación y prácticamente mi plan de trabajo, creo que solamente dos cosas no logré. Entonces sí ha sido… Es un reto, pero un reto muy… me siento muy comprometida cuando me tomo esto, y pues tengo mi trabajo regular en el día, que también es muy demandante.

AL: ¿Tienes una ONG?

PH: Somos una agencia sin fines de lucro en mi trabajo, igual en federación, aquí mi trabajo es relaciones públicas y comunitarias, proporcionamos los medios para que las personas participen y es trabajo comunitario también prácticamente se compaginan uno con el otro, aparte de decir que sí ha sido muy intenso, porque mi vida personal quedó a un lado, siempre me tomaba vacaciones, me llegué a ir a Europa una vez por el año, me tomaba vacaciones cada tres meses mínimo de aunque sea unos 4, 5 días, todo eso se me acabó.

Pero no lo extrañé porque ha sido muy nutritivo lo que yo he recibido. La compensación de ver niños que están recibiendo una documentación legal porque logramos dar esas becas aquí, o niños que están acudiendo a la escuela porque logramos becas.

Cuando las cosas se realizan, a veces las personas no saben todo lo que se orquestó para que eso sede, ha sido muy satisfactorio, aparte que me ha dado amigos que creo que van a ser permanentes y que son amigos auténticos.

AL: Desde tu perspectiva ¿qué se necesita para ser un líder comunitario?

PH: Creo que ganas de cambiar. Quitarse la apatía de pensar que las cosas no se pueden cambiar. Creo que es el primer obstáculo. No puedes pensar lograr un cambio enorme si tú no empiezas a hacer cambios dentro de tu círculo más cercano, y va creciendo.
Entonces yo creo que quitarte la apatía, el tener ganas de verdad hacer cambios y el tener fe en que los cambios se hacen. La palabra es ser persistente.

AL: ¿Si se formara una institución sin fines de lucro que capacita a los líderes mexicanos en Estados Unidos a través de sus diferentes facetas de preparación tú crees que tuviera éxito?

PH: Yo creo que sí, y creo que es muy necesaria. Es una de las cosas que hemos pedido frecuentemente al Gobierno de Jalisco, porque hay diferentes aspectos y hay diferentes áreas donde nuestras personas necesitan capacitación.

AL: ¿Algo más que quieras compartir con nosotros, sobre tu vida, sobre ti? lo que creas que se me ha olvidado cuadrar, esto es una radiografía de ustedes, algo humano…

PH: Bueno creo que algunas de las cosas que, todos los líderes comunitarios, en sí estamos en esta situación, es el hecho de que nos resta tiempo de nuestra vida familiar.

Nuestra vida familiar tiene que ceder tanto a ser casi nula, prácticamente casi nula. Yo ahorita que estoy casi terminando empiezo a disfrutar muchísimo familia. Pero la satisfacción de hacer todo esto, pues es una cosa que no tiene precio y no tiene comparación. Creo que es algo que se lleva uno y se va a quedar por siempre.

Be the first to comment on "“En nuestras comunidades se llega a pensar que no tener agua es normal”"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*