22 de Marzo de 2019

El T-MEC y sus tiempos políticos

El presidente Donald Trump le da la mano a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. Crédito foto: Doug Mills / The New York Times a través de AP, PoolEl presidente Donald Trump le da la mano a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. Crédito foto: Doug Mills / The New York Times a través de AP, Pool

NORTEAMÉRICA.- La aprobación final del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA por sus siglas en inglés) debería ocurrir este año o verse postergada tal vez mas allá de 2020, estimaron expertos consultados por el LatinAmerica Advisor del centro de análisis Interamerican Dialogue, de Washington.

Ciertamente el convenio enfrenta debates importantes en el Parlamento Canadiense y el Congreso mexicano pero la atención está centrada sobre el Congreso estadounidense, donde se enfocan también los esfuerzos de grupos que buscan o proponen modificaciones, se oponen o por supuesto, apoyan la ratificación.

“Lograr que el nuevo acuerdo comercial trilateral (USMCA en inglés, T-MEC en español) se apruebe en los tres países está cargado de riesgos”, comentó Andres Rozental, ex-subsecretario de Relaciones Exteriores y actual presidente de la empresa Rozental y Asociados.

De hecho, se cree que el parlamento canadiense y el congreso mexicano esperarán a que el Congreso estadounidense decida, en parte por la consideración de que debe haber antes una cancelación de las tarifas del gobierno estadounidense a sus exportaciones de acero y aluminio.

Pero la probabilidad, incluso la posibilidad, de que el Congreso de los EEUU pueda poner el documento a voto este año fue drásticamente reducida por los 35 días que el gobierno estadounidense permaneció cerrado, cuando el presidente Donald Trump buscó presionar al congreso por 5.7 mil millones de dólares para la construcción de un muro en la frontera con México.

“El futuro de USMCA está nublado por una gran incertidumbre, a comenzar por su cronograma”, precisó Carla Hills, presidenta de Hills & Company que como Representante Comercial de los Estados Unidos inició en 1990 las negociaciones para la creación del Tratado Norteamericano de Libre Comercio (TLCAN).

UN PROCESO BAJO PRESIÓN 

“Los 35 días de cierre de gobierno no solo retrasaron el calendario del Congreso, sino que también impidieron que la Comisión de Comercio Internacional de los Estados Unidos completara el informe requerido según los términos de la Autoridad de Promoción Comercial sobre cómo afectará el acuerdo a nuestra economía”, explicó.

“El proceso se ha vuelto mas difìcil”, opinó Arturo Sarukhan, ex-embajador de México en Washington, para quien el cierre de gobierno limitó mas lo que era de por sí una reducida ventana de oportunidad.
”Tanto el momento y los cálculos -así como los errores- políticos conspiran para potencialmente complicar aún más la ratificación del acuerdo”, señaló el ex-diplomático, para quien la renegociación del acuerdo trilateral fue una oportunidad desperdiciada.

“La posibilidad de aprobación se reduce con el tiempo”, dijeron por su parte Pascale Siegel, directora-gerente, y Miyako Yerick, asociada principal en Ankura, una empresa de análisis.

“Ante el riesgo de que sea convierta en tema de campaña rumbo a las elecciones de 2020, el momento exacto para la ratificación del acuerdo continúa siendo incierto”, notaron en su participación en el Latin America Advisor.

Hills subrayó que tanto el gobierno estadounidense como los de Canadá y México se han expresado contra modificaciones al texto convenido.

Pero “no se sabe cómo ve el acuerdo la Presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi y si, ante la insistencia de algunos en su partido por cambios o la oposición directa de otros, permitirá que la legislación implementada avance, y si es así, cuándo”.

¿ESTE AÑOS? QUIZÁS, QUIZÁS, QUIZÁS 

“Es poco probable, pero no imposible” que el congreso apruebe el texto del TMEC este año, apuntó ChristopherSands, profesor principal de investigación y director del Centro de Estudios Canadienses de la Universidad Johns Hopkins.

“A la administración de Trump le gustaría ver un fuerte apoyo empresarial para persuadir al Congreso a que actúe para aprobar el USMCA en 2019, pero si el proceso se retrasa a 2020, la política del año electoral podría llevar a demócratas y republicanos a postergar la aprobación con la esperanza de que las elecciones a la Presidencia y al Congreso produzcan la oportunidad de reiniciar el proceso o incluso de revisar el USMCA en 2021”.

Sarukhan se refirió también al rejuego político.

“Norteamérica perdió una oportunidad única para verdaderamente modernizar el comercio”, manifestó.
“Nunca se debe desperdiciar una buena crisis, y cuando el presidente Trump se apoderó de la renegociación del TLCAN, los tres socios debieron haber buscado un acuerdo ambicioso e innovador para garantizar que el TLCAN, ahora USMCA, se convirtiera en el nuevo estándar de oro para el comercio internacional basado en normas del siglo 21…

“En cambio, terminamos con una combinación aburrida de nuevas disciplinas mezcladas con el comercio administrado (en el sector automotriz).

About the Author

José Carreño Figueras
Periodista. Corresponsal de El Universal y Notimex en Washington. Actualmente labora en El Heraldo de México.

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