10 de Diciembre de 2018

El arte chicano se reinventa

Yolanda González, Sueño de TiYolanda González, Sueño de Ti

NORTEAMÉRICA.- El arte chicano actual se abre paso en galerías y museos de Estados Unidos y el mundo con tanta fuerza que compite hombro a hombro con sus pares europeos por la frescura que en los últimos años le inyectan las nuevas generaciones de creadores que dejaron atrás la nostalgia de las raíces mexicanas que empujaron a sus antecesores para plasmar nuevas preocupaciones.

Los problemas como no tener dinero para inscribirse a la universidad o ver el racismo contra sus padres o el miedo a que una redada de agentes de migración separe a su familia toman forma en obras pictóricas –collages, óleos, murales– con un marcado sello de denuncia, pero menos radical que el de sus antecesores.

“Por muy estético y romancista que sea su arte, no deja de ser político y lleva siempre el sello de la militancia chicana, darse a entender como otra cultura muy diferente a la mexicana y muy distinta a la estadounidense”, explica a Norteamérica Axel Ramírez, expertos en arte chicano.

Los jóvenes artistas de origen mexicano actualmente ya no enfrentan la represión policíaca o la censura que se vivió en los años 60: Barbara Carrasco, por ejemplo, hasta el año pasado pudo rescatar del anonimato su mural Historia de Los Ángeles: una perspectiva mexicana, eliminado de una exhibición en 1981; en contra, enfrentan oposiciones más sutiles como recortes presupuestales al arte. 

Aún así, no es tan radical como antaño. Frank Romero, quien pertenece a la primera generación de creadores chicanos desde los años 70, observa esta situación como artista “puente”entre ambas generaciones. “Soy uno de los pocos que realmente hacía pinturas políticas y era muy difícil porque además de sobrevivir a la policía y los políticos, lo más complicado era sobrevivir día a día económicamente”.

Frank Romero, muerte de Rubén Salazar

Frank Romero, muerte de Rubén Salazar

Romero fue parte de un colectivo de artistas que estuvo activo durante la década de los 70 y 80 del siglo pasad conocido como Los Four a través del cual logró montar exposiciones históricas en el Museo de Arte del condado de Los Ángeles junto con Carlos Almaraz, Robert de la Rocha y Gilbert Luján.

Particularmente Romero destacó por su lenguaje lleno de signos. Corazones, palmeras y coches Chysler Airflow para remarcar su adhesión al Low Rider, una manifestación de la cultura chicana que consiste en personalizar autos como una forma de vida y manifestarse ante la sociedad que lo censuraba. Así lo plasmó en el mural del Este de Los Angeles The Closing if Whittier Boulevard Este de Los Ángeles.

Fue una época de pelea por los derechos civiles de los chicanos. Estudiantes realizaban marchas para protestar por la discriminación que enfrentaban por parte de sus maestros y contra la guerra en Vietnam a la par que César Chávez encabezaba huelgas para mejorar las condiciones de los trabajadores del campo.

“Los temas han cambiado del arte ha cambiado; antes las imágenes eran para otros; ahora los artistas hacen obras más personales,de lo que está pasando en su generación”, precisa en entrevista la artista chicana Yolanda González, de padres originarios de Torreón, Coahuila.

Yolanda creció con la influencia chicana en la pintura cuyas raíces trascienden siglos: desde 1877), siempre preocupada por retratar la riqueza cultural de México. Por eso encontró en el arte chicano una forma de expresión más cercana a la europea.

“Cuando yo estudiaba no había chicanos, me enseñaban puro arte europeo, a pintar colores europeos”, cuenta la artista que finalmente se inclinó más por la paleta de colores en rojo, azul, negro y amarillo, influencia de muralistas mexicanos como Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros.

“Lo que quiero cuando estoy pintando es poner todo lo que he pasado en mi vida, todos los diferentes problemas, cosas que han pasado en mi vida, pero también enseñar la belleza de nuestra cultura, y su poder”, destaca la artista chicana.

yolanda gonzález

yolanda gonzález

Aunque en los barrios es posible ver obras de artistas chicanos, con el tiempo, éstas ya no sólo llegan a la comunidad migrante y mexico-americana, sino también al público que frecuenta museos y galerías. De esta forma, sus denuncias, vida cotidiana y problemáticas que plasman en sus obras, salen de los suburbios para llegar a otras esferas.

Ahora exponen en lugares como el Hammer Museum, el Museo de Arte Latinoamericano, el Museo de Arte Crocker, el Vincent Price Art Museum, el Museo de Arte Contemporáneo de Mesa, el Museo de Arte Contemporáneo de San Diego, en Estados Unidos; y La Casa Encendida de Obra Social Caja Madrid, en España; el Museo Diego Rivera y el Museo e Monterrey, en México; la galería Christian Berst, en Francia, por ejemplo.

“No creo que el arte chicano se haya institucionalizado, sino que se le ha dado su lugar al nivel de otro tipo de arte de otros países. Creo que la intención es que el arte chicano llegue a lugares donde antes no lo hacía, en los 60 casi no veíamos galerías con pinturas chicanas, ahora ya se ve, es más divulgación que otra cosa, hacer que llegue a todo tipo de público”, explica Axel Ramírez Morales, investigador del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe.

Para los jóvenes de ahora, ser artista chicano significa tener la oportunidad de mostrar al mundo que “somos inteligentes, creativos, que tenemos diferentes identidades”, de acuerdo con Gabriela Ruiz, Leather Papi, cuyo trabajo mezcla el kink, queer e iconografía mexicana.

Aunque siguen presentes en sus obras los colores llamativos y crudos como el rojo, el amarillo, el verde y el azul; también en sus piezas de los jóvenes chicanos están presentes los tonos pastel.

En cifras:

500 murales se estima que hay en el este de Los Ángeles, California
88 murales existen en el Noroeste de Estados Unidos
51 años tiene de haber surgido el mural chicano en Chicago
10.3 por ciento de la población de Estados Unidos la conforman mexico-estadounidenses, de acuerdo con un último censo

Temas que abordan en sus obras:
-Vida del barrio
-Símbolo de la Virgen de Guadalupe
-Símbolo de la serpiente emplumada
– Muro fronterizo

Ciudades primarias del movimiento chicano:

Los Ángeles
San Diego
Phoenix
Albuquerque
Denver
Las Vegas
San Antonio
Dallas
Houston
San Francisco

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